Como toda terapia holística, la terapia transpersonal Gestáltica toma a la persona en su totalidad mente-afectividad-cuerpo.

  Sabemos que toda enfermedad comienza con un trastorno afectivo. Son nuestros sentimientos los que afectan nuestra mente y esta actúa sobre nuestro cuerpo enfermándolo o sanándolo.

  Tomando conciencia de ese trastorno afectivo, dándonos cuenta de su existencia, aceptándolo, reconociendo su procedencia (si es nuestro o impuesto por el afuera), conectándonos con nuestro presente y, sobre todo dándonos tiempo para todos estos pasos y para su resolución, es como solucionaremos nuestros problemas del aquí y el ahora.

  Esta terapia, por ser gestáltica, tiene como objetivo enseñar al paciente a madurar y a hacerse cargo de su propia vida en el aquí y el ahora para conectarnos directamente con el placer.

  Muchas veces, existen situaciones no resueltas en nuestro pasado o que no resolvemos en nuestro presente que provienen de hechos que tenemos muy guardados en el inconciente. Esta terapia se vale de visualizaciones para poder acceder a eso que hemos archivado, trayéndolo al presente para poder por fin resolverlo.

  Se trata, por lo tanto, de una terapia rápida en donde el paciente en cada sesión queda con la sensación de haber dado un paso adelante para resolver sus situaciones conflictivas y conectarse cada vez más con esa felicidad que debe ser objetivo de nuestra vida.

  Dolencias que van desde una laringitis hasta un cáncer pasando por fobias, ataques de pánico, angustias, depresiones, estados de soledad, reuma, artritis y demás, pueden tratarse con esta terapia.

  Recordemos que nuestro objetivo en la vida es conectarnos con el placer para ser felices.