El reiki es una terapia basada en la transferencia de energía.
El terapeuta es canalizador de la energía universal, no transfiere su propia energía.

Debido al stress producido por distintas circunstancias, nuestro organismo no permite que la energía fluya con naturalidad, creándose así bloqueos energéticos.

Mediante la imposición de manos, el terapeuta desbloquea al paciente que recibe una dosis extra de energía que le causa paz, tranquilidad, armonía, serenidad. Libera de preocupaciones o las permite ver desde otro ángulo.

Seres humanos y animales estamos compuestos de la misma materia y reaccionamos de la misma forma frente a los estímulos del medio.

El reiki ayuda mucho a nuestras mascotas en estado de stress. A ellos le gusta el "mimo" del reiki.

Recuerdo a una paciente que tenía dos rotweiller y una gatita hermosa. Cuando comenzaba nuestra sesión de reiki, los perros venían al lado nuestro y se dormían. La gatita subía sobre mi paciente y también se relajaba creando un ambiente maravilloso entre dueño-mascota-terapeuta.

En qué casos puede ayudar el reiki a nuestros animales?

•  Alivia los efectos de artrósis y otros padecimientos.

•  Acelera la curación de un posoperatorio y otros traumatismos, como heridas, esguinces, luxaciones y fracturas.

•  Retrasa la aparición y la progresión de enfermedades degenerativas.

•  Revitaliza a animales seniles.

•  Tranquiliza a animales hiperactivos o estresados.

•  Ayuda a aliviar la depresión.

•  No sustituye, si no complementa otras terapias.

En animales enfermos:
Reiki puede curar traumatismos, enfermedades físicas, trastornos emocionales y problemas de comportamiento.

En animales moribundos:
Reiki es un modo suave y poderoso de proporcionar confort, alivio del dolor, del miedo, de la ansiedad y de facilitar la transición a la muerte.

En animales sanos:
Reiki ayuda a mantener su salud, relaja y provee una sensación emocional de paz y satisfacción.